En los últimos años, se están poniendo de moda palabras como bioclimatismo, sostenibilidad, energías renovables etc...Son palabras muy bonitas que nos hacen sentirnos menos culpables a la hora de proyectar edificios, antes de empezar a criticarlas añadiré que por lo menos demuestran un poco de concienciación global, que no es poco.
Estas tecnologías verdes y autosuficientes no son mas que el parche que nos ofrece el capitalismo para que podamos seguir viviendo igual de cómodamente consumiendo menos recursos naturales. A primera vista suena muy bonito, pero si nos adentramos mas en el asunto, nos daremos cuenta de que el problema de la escasez de recursos naturales va cogido de la mano de la creación de nuevas y absurdas necesidades para el ser humano, característica intrínseca de la sociedad capitalista.
Lo que se está haciendo con las energías renovables es permitir que el ser humano pueda seguir pegándose caprichos durante un periodo de tiempo un poco mas largo que con los recursos naturales.
Así pues las grandes corporaciones matan dos pájaros de un tiro, permiten que los seres humanos sigamos consumiendo de manera desenfrenada sus productos y además se dan un margen de tiempo extra para llenarse los bolsillos antes de que la tierra diga hasta aquí hemos llegado.
Así pues, la ecología se ha convertido en factor de progreso promovido por el sistema capitalista, todo el mundo se apunta a este fenómeno que denota bondad y cariño hacia la naturaleza y todas las empresas añaden su etiqueta verde en sus productos.
Hace poco, en el dorso de una revista encontré un anuncio de coches muy curioso.
En él decía que debido a que el automóvil en cuestión emitía no se cuantos kilos de C02 al año, pues la empresa se comprometía en plantar una montón de árboles para compensar sus emisiones.
Lo primero que vemos en este ejemplo es el problema de la educación en España. Si los expertos asesores de la empresa en cuestión han llegado a la conclusión de que pueden permitirse hacer este tipo de paralelismos coche-árbol, es que están seguros de que va a cuajar en la sociedad, lo que es altamente preocupante.
En segundo lugar cabría preguntarse que ocurre con el resto del coche, y con el resto quiero decir el coche entero. Qué tipo de frutas silvestres van a plantar estas almas caritativas para compensar todas las piezas del automóvil, así como su distribución, fabricación etc…?
En la arquitectura ocurre exactamente lo mismo; todo el mundo se apunta a esta feria de la bondad hacia la pacha mama sin ningún tapujo. Viviendas sostenibles, ecológicas, cubiertas ajardinadas, paneles solares, filtros verdes etc…Inundan el mercado inmobiliario. Por supuesto la extracción de los materiales para construir los paneles solares es también sostenible ya que seguramente se podrá compensar con lechugas y manzanas.
A+J A r q u i j o d e r s e
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